Además, en los 10 partidos disputados por los dirigidos por
Tite, ayer en el Metropolitano de Barranquilla fue el primero en el que no
perforó el arco rival.
El 0-0 con que se liquidó el duelo, a la postre no fue fiel
reflejo de lo ocurrido en la cancha. El
visitante, especialmente en los primeros 45 minutos buscó la anotación, pero se
encontró con un David Ospina inmenso y en la segunda mitad, cuando el local
equilibró y se hizo con el manejo del balón, también generó un par de opciones
que bien pudieron terminar en el fondo de la red.
El resultado es mucho más valioso si se tiene en cuante que ayer
otras selecciones jugaron en favor de Colombia y que hoy está muy cerca de dar
el salto al tercer lugar de la tabla de posiciones, puesto que el jueves
enfrenta a Ecuador y Uruguay se mide a Brasil.
La ‘Canarinha’, que marchaba con puntaje perfecto, ahora tiene
28 unidades, seguida de Argentina con 22. Luego vienen Ecuador y Uruguay con 16
y Colombia con 15, que se distanció un punto más Paraguay, gracias a que
Bolivia lo venció.
Lo hecho por el representativo nacional ante los pentacampeones
del mundo se podrá valorar en toda su dimensión si el jueves derrota a Ecuador
y de paso los charrúas pierden.
Por ahora, los dirigidos por Reinaldo Rueda están haciendo la
tarea en esta triple jornada. Le sacaron un punto a Uruguay y ayer otro a
Brasil. Ya solo falta vencer a Ecuador para cosechar los cinco que se tenían
proyectados.
Dominio total
Los primeros 45 minutos ayer en el Metropolitano de Barranquilla
fueron de control total de Brasil. Salvo un remate de Juan Fernando Quintero a
los 60 segundos de iniciadas las acciones, el visitante tuvo el manejo del
balón, lo hizo circular, lo retrocedió cuando fue necesario y profundizó cuando
encontró los espacios para hacerlo.
Generalmente aprovecharon la franja derecha porque Roger
Martínez esta vez no cumplió la tarea que le encomendaron y siempre le tocó a
Stefan Media arreglárselas para evitar que por allí le llegaran a Colombia y
por el otro costado nuevamente Johan Mojica estuvo inmenso en los anticipos
cada vez que le tiraron el balón a sus espaldas a Gabriel Jesus.
El onceno nacional tuvo problemas en el mediocampo porque a
pesar del gran trabajo de Wilmar Barrios, la movilidad de los brasileños abrió
espacios. Ahí fue donde Yerry Mina y Carlos Cuesta dijeron presente y siempre
estuvieron prestos a hacer los cierres.
Colombia se dedicó a recuperar el balón, pero cuando lo hizo, lo
perdió rápido y por momentos tuvo que rechazarlo a cualquier lado porque no
había en el sector medular quien lo condujera, ya que Quintero se sintió
incómodo por el costado derecho.
Ya para la segunda mitad, Rueda envió a Quintero a jugar por
detrás de Falcao García y Colombia empezó a pelearle a un rival fuerte, que en
el gramado del Metropolitano demostró que, si no es el mejor equipo del mundo,
sí es uno de los mejores.
Luego con el ingreso de Santos Borré y de Mateus Uribe, se vio
un conjunto más dinámico, más agresivo y empezó a generar juego ofensivo y ya
con Duván Zapata en la cancha, se tuvo un remate a puerta y al final, en la
última jugada, Santos Borré pudo liquidar las acciones, pero el disparo le
salió arriba.
