En diciembre 2021 y luego de un
entrenamiento normal de fútbol, Thomas empezó a sentir un dolor muy fuerte en
uno de sus tobillos. Este persistió varios días y tras más exámenes
especializados que le realizaron, los médicos se dieron cuenta de la presencia
de la bacteria (estafilococo aureus) en una de sus extremidades inferiores.
“Tras descubrir la presencia de la
bacteria y tan inflamado que tenía el tobillo, los médicos decidieron hacerme
una fasciotomía en la pierna para ver si lograba que se desinflamara, pero no
fue así. Luego de un último examen médico se dieron cuenta que la bacteria me
estaba afectando más órganos, y finalmente se tomó la decisión de amputar de la
rodilla hacia abajo para salvarme la vida”, expresó el
deportista ibaguereño.
Y agregó: “Me recomendaron
las escuelas de iniciación del Imdri porque le dan la oportunidad de hacer
deporte a personas con mi discapacidad. Decidí venir y probar si me gustaba el
atletismo porque yo siempre he sido deportista, y al final me gustó mucho”.
A Thomas, con tan solo 15 años, le
cambió drásticamente la vida luego de la amputación, pero gracias a la
Administración Municipal se le ha brindado un apoyo para que sea alguien
representativo en el deporte y en la vida.
Es de resaltar que este joven atleta
lleva entrenando algunos meses, pero se vislumbra como una de las nuevas
promesas de esta disciplina, y se espera que represente de la mejor manera a la
Capital Musical, tanto a nivel nacional como internacional.
“Thomas Soto es un joven que tiene
una amputación tras tibial y se desempeña en la categoría f64, que son las
personas con limitación de extremidades inferiores. Él compitió en los
Intercolegiados nacionales, siendo primero en su categoría, y ahora estamos a
la espera que compita en los Juegos Juveniles Sudamericanos a disputarse en
Bogotá”, destacó Roger Salas, entrenador de para atletismo del Imdri.
